La vuelta de la espiritualidad ante este mojón de mundo no me asusta. Que cambien las alfombrillas de yoga y el palo santo por reclinatorios y rosarios me da igual. Lo que me da miedo es el fanatismo y el negocio que siempre se han escondido detrás. Unos lo desconocen y a otros se les ha olvidado.
— El otro Samu (@elotrosamu.bsky.social) 2025-11-13T15:41:05.198Z




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